En el marco de su 50 aniversario, Inkaterra celebra la apertura de Inkaterra Cabo Blanco, su octava propiedad y primer hotel en la costa del Pacífico peruano,
ubicado en uno de los destinos más legendarios del continente. En la década de 1950, Cabo Blanco alcanzó fama mundial por sus récords de pesca deportiva, entre
ellos el histórico merlín negro de 1,560 libras (Istiompax indica), capturado en agosto de 1953, así como por la visita del escritor y Premio Nobel de Literatura
Ernest Hemingway, atraído por estas extraordinarias aguas en abril de 1956.
La apertura ha generado una importante atención internacional.
Vogue
incluyó a Inkaterra Cabo Blanco entre los 16 hoteles de lujo que abrirán en 2026, destacando su ubicación “en una antigua villa de pescadores del noroeste del
Perú” y su propuesta de turismo sensible a la naturaleza. La publicación resalta cómo el proyecto combina paisajes costeros, narrativa cultural y hospitalidad
consciente, atrayendo a viajeros interesados en destinos menos obvios y cargados de historia. Vogue también menciona las experiencias vinculadas al legendario
yate Miss Texas, utilizado por Hemingway durante el rodaje de El viejo y el mar.
Robb Report también incluyó a Inkaterra Cabo
Blanco entre las aperturas de hoteles de lujo más esperadas, señalando que Inkaterra “ha recibido elogios durante más de 50 años por sus lodges de lujo
conscientes del uso de los recursos en el Perú”. La publicación subraya la expansión de la marca más allá de sus destinos icónicos —como Machu Picchu y Cusco—
hacia la costa norte de Cabo Blanco, históricamente asociada a la pesca del merlín gigante y al récord mundial que permanece imbatido hasta hoy.
Desde Europa,
Le Figaro
presenta a Inkaterra como pionera de la hotelería sostenible en el Perú, reconocida por sus propiedades en Machu Picchu y el Valle Sagrado, y destaca su llegada a
“uno de los sitios de pesca más famosos de Sudamérica”, estrechamente vinculado a Hemingway. El diario enfatiza el carácter prístino del entorno y la propuesta
del hotel como un refugio costero inmerso en la naturaleza, ideal como pausa balnearia tras los recorridos culturales clásicos del país.
Más allá del hotel, Inkaterra impulsa en Cabo Blanco una visión integral que trasciende la hospitalidad, con el objetivo de restaurar el paisaje marino-costero
del norte del Perú. La iniciativa integra ciencia, cultura y turismo, y busca restablecer a Cabo Blanco como un polo de desarrollo de ecoturismo para la región,
así como un modelo de conservación en el Pacífico Tropical. Inkaterra Cabo Blanco se sustenta en cuatro pilares fundamentales: infraestructura ecológica de alta
calidad; investigación y conservación lideradas por Inkaterra Asociación; experiencias de ecoturismo con una fuerte identidad local; y estrategias de desarrollo
sostenible orientadas a fortalecer la resiliencia de las comunidades costeras.
El proyecto apoya activamente a la comunidad de pescadores artesanales, declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2018 tras una iniciativa liderada por
Inkaterra Asociación. Asimismo, Inkaterra ha restaurado el icónico yate Miss Texas como símbolo de la recuperación del océano y de una nueva relación entre
cultura, conservación y turismo.
Con Inkaterra Cabo Blanco, la historia se encuentra con el futuro, revitalizando un destino legendario como modelo de ecoturismo, conservación y desarrollo
centrado en las comunidades del Pacífico Tropical.