El té orgánico cultivado en Inkaterra Machu
Picchu Pueblo Hotel volvió a ser reconocido en
los prestigiosos Teas of the World Awards,
certamen organizado por AVPA Francia que
distingue la excelencia gastronómica de los tés
más notables del planeta. Este año, el té negro
obtuvo la Medalla de Bronce, mientras que el té
verde fue galardonado con la Medalla Gourmet,
alcanzando así un total de cinco medallas
otorgadas a los tés producidos en la propiedad
de Inkaterra en el bosque de nubes andino de
Machu Picchu.
Estos reconocimientos se suman a los premios
obtenidos en ediciones anteriores, entre ellos
una Medalla de Oro (Gourmet Or) y dos Medallas
de Plata, consolidando a Inkaterra como
referente en la recuperación de una tradición
centenaria de cultivo y en la producción de tés
de altísimo valor gastronómico.
Para José Koechlin, presidente de Inkaterra,
este logro refleja una visión integral que
combina conservación, ciencia, belleza escénica
y experiencia sensorial: “Las medallas otorgadas
a nuestros tés celebran el enfoque holístico que
hemos impulsado desde que iniciamos el
ecoturismo en 1975. Nuestros tés orgánicos
rescatan una tradición ancestral, contribuyen a
la conservación del bosque de nubes y simbolizan
uno de los muchos placeres que ofrecemos a
nuestros viajeros”.
Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel es hoy un
ejemplo pionero de turismo regenerativo a nivel
mundial, reconocido por su restauración
ecológica del bosque de nubes, por albergar 315
especies de aves registradas, 372 especies de
orquídeas en su hábitat natural—la mayor
colección del mundo según la American Orchid
Society—y por su reciente Llave Michelin,
distinción que celebra la autenticidad, la
excelencia en hospitalidad y el compromiso
ambiental.
Cuando José Koechlin adquirió la propiedad en
1976, esta albergaba una antigua plantación de
té. Con casi un siglo de antigüedad, los
cultivos de Camellia sinensis en Inkaterra Machu
Picchu Pueblo Hotel crecen bajo la sombra de
árboles nativos en el bosque de nubes andino, a
2,050 metros sobre el nivel del mar. Los brotes
más tiernos son procesados por Inkaterra de
manera artesanal, sensorial y siguiendo
prácticas orgánicas, dando origen a un té negro
definido por notas de chocolate, miel, frutos
secos y madera. Por su parte, el té verde
despliega aromas herbales propios de un terroir
enclavado entre montañas, velado por la neblina
y nutrido por agua de manantial.
Organizados por AVPA, los Teas of the World
Awards celebran tés con verdadero valor
gastronómico y promueven los conceptos de
origen, clima y suelo, así como principios de
equidad social y protección ambiental que se
alinean plenamente con la visión de desarrollo
sostenible de Inkaterra.